La media naranja

Julio 21, 2007

En una suave colina lamida en sus faldas por un río, se erguía victorioso ante el cincel del tiempo un robusto naranjo, siempre colmando de azahares y frutas.

Sus naranjas, tampoco eran corrientes, pues al caer al suelo se partían por la mitad y se alejaban rodando, confundiéndose en el continuo trasiego de frutas partidas.

Las mitades de las naranjas se buscaban desesperadamente, probando una y otra vez, esperando encajar, ansiando la unión.

Mas una mitad, por más que buscaba, por más que probara y volviera a intentar, no encontraba su mitad.

Un día, completamente abatida por el dolor, oscura, se retiró al río. Allí, mientras lloraba, pudo contemplarse en el espejo del agua.

Entonces comprendió: no era una mitad, sino una naranja entera.

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