Ahora
Enero 4, 2008
A Cristina y Sara
Nos duele la distancia,
el abandono de nuestras caricias,
la voz distante sin el cálido aliento.
Nos duele la espera,
cada minuto sin labios o frío
en el que no tenemos más que sombras.
Pero ahora que estás a mi lado,
precisamente ahora,
olvida todas tus heridas y,
simplemente,
abrázame.