Élites de nada
Mayo 25, 2008
Es curioso cómo el ser humano, en cualquiera de los aspectos de la vida, genera grupos que se alzan como élite. Es algo inevitable y algunas veces, grotesco.
Puedo entender la élite como un grupo reducido de personas que sea distinguido por su conocimiento y genio, sin embargo, aquellos grupos que pretenden marcar un camino y objetivizar sus pasiones para imponerlas y alimentar así su ego, para mí realizan un patético acto por colmar una desmedida necesidad de reconocimiento social.
Y ejemplo de esto lo encontramos en la vida cotidiana: personas que se atreven a juzgar los actos ajenos de un reducido entorno social o grupo de amigos, multitud de gurús afincados en parcelas de internet que dictan cómo escribir, opinar o fotografiar, mafias radiotelevisivas que eligen los contenidos y el formato de los mismos en sus emisiones, etc.
A veces con conocimiento, milagrosamente con genio, siempre autocoronados por su mediocridad. Élites de nada, soberbios y muy pequeños.