Consecuencias
Diciembre 28, 2008
Los últimos ataques de Israel sobre Gaza vuelven a clamar al cielo.
Y no sólo por lo desmedido de su reacción, por el aborrecible y cómplice silencio de EEUU, no sólo por la nueva sangría, por los niños, mujeres y hombres muertos ajenos a una sombra de terrorismo que los tiñe a todos sin distinción o presunción de inocencia. Clama al cielo por el futuro horror, por la sorpresa programada y la sobreactuada exclamación que izarán cuando reciban una respuesta de las mismas características.
Pero entonces será terrorismo, entonces serán los buenos los golpeados, los pobres y maltratados judíos, los dueños del copyright del sufrimiento.
Los israelíes parecen olvidar, como la mayoría de los seres humanos, que cada acción tiene sus consecuencias y no podemos culpar a nadie por ellas, salvo a nosotros mismos por nuestra incapacidad de preveerlas o asumirlas.
Cuando se habla de vidas humanas, en cambio, sólo queda la palabra ASESINOS.