Trigonometría básica de las emociones
Es duro actuar con escuadra y compás en las manos, ponerle bozal al corazón y púlpito a las sienes.
Es triste cubrir con tierra las palabras que llegan a la garganta, torcer o amputar aquellos gestos para los que no hemos encontrado palabras ni salidas.
Cadenas o cálculos que terminan automatizándose, trivializándose, olvidando sus raíces.
Y es que tenemos aprender que hay cosas que debemos evitar antes de rompernos y observar cómo nos hemos podrido por dentro.

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