Objetividad versus Igualdad

Diciembre 30, 2008

En los últimos años existe una fuerte tendencia en los análisis históricos y políticos a la equiparación de bandos enfrentados en pos de la objetividad. Se intenta demostrar de forma muy pobre las razones que respaldan a cada facción, concluyendo la imposibilidad de decantarse por alguna de ellas más que por afinidad emocional o ideológica.

Una postura políticamente correcta.

Claro está que no en todos los enfrentamientos se utiliza este sofisma,  sólo en aquellos donde todavía los dos bandos sobreviven y el vencedor aún tiene poder para seguir haciendo daño y enconar una situación en equilibrio inestable y permanente.

Una postura éticamente deplorable.

Casos sangrantes de esta moda los encontramos en la actual masacre que realiza Israel sobre el pueblo palestino o en la sórdida revisión de la última Guerra Civil española, por nombrar sólo aquellos de reciente actualidad.

Por más que algunos se empeñen, querer igualar bandos en un enfrentamiento no es un intento de buscar la objetividad, sino una perversa forma de mantenerse al margen en un conflicto del que no se quiere salir perjudicado, en el que existen motivos por los que no revelar la verdad. Es preferible una venda o adormidera llena de grandes palabras que autosatisfagan y repetidas mil veces tomen apariencia de verdad, que clamar por una justicia real aunque incómoda para algunos.

Y aunque hubiese quienes buscaran la objetividad limpios de intereses, no podrían ignorar que no es posible mantenernos al margen, porque mantenerse al margen es siempre tomar partido por alguien.

Sin embargo, no debe imponerse la uniformidad en las opiniones, caer en la descalificación de otras ideas a través de la proclamación de una verdad que debe iluminar a todos. Siempre hay buenas razones que justifican los actos y las ideas de los hombres, las compartamos o no. La diferencia entre unas y otras es que hay unas que avergüenzan y degradan a la persona que las defiende y otras que no lo hacen. Las primeras necesitan de mentiras, fantasmas y mascarones, las segundas sólo de labios para darles forma.

La objetividad histórica o política no es posible, porque no son ciencia. Basta ya de quimeras. Sólo se debería tener, al menos, la decencia, la convicción y la valentía de defender nuestras subjetividades sin más arma que la palabra limpia.

Pero es tan tendador poder reescribir la historia…

Sobre la justicia

Diciembre 16, 2008

Las balanzas están rotas.

Nadie tiene lo que se merece, sólo lo que se ha encontrado, sólo aquello con lo que ha decidido conformarse.

A veces, las ilusiones y lo encontrado coinciden, y a eso le llaman éxito, pero sólo es una casualidad, pues hay más historias de sudor inútil y de lágrimas subterráneas que de laureles publicitados.

(Para nuestra fortuna, ninguno de nosotros tenemos lo que merecemos)

Las balanzas están rotas.

Entré en el servidor WordPress.com como usuario gracias a que un amigo me asoció a su blog como usuario.

Una vez dentro del sistema se me dio una contraseña y un usuario., con la que entraba al sistema.

Una vez en el servidor con tal contraseña y tal usuario creé

Primero: Alenarte de dirección web

http://alenar.wordpress.com/

Segundo: Bitácora de Alena Collar de dirección web :

http://alenacollar.wordpress.com/

Tercero: Otras Lenguas, Otros Paisajes, de dirección web http://otraslenguasotrospaisajes.wordpress.com/

En cierto momento me quedo sin Internet, y bien por un error, o por causas que desconozco, se me deshabilita como usuario en la página que se me había asociado al principio.

La persona que me deshabilita me explica que no puede entrar a mis páginas con mi usuario y contraseña.

Yo tampoco puedo.

Escribo más de diez (contadas) cartas a Soporte de WordPress. y se me dice:

Uno: Que ese Usuario no corresponde a los email que yo les facilito.

Dos: Que el email siempre ha sido el mismo, desde el que se crearon las páginas.

Tres: Que mis emails no se corresponden con el usuario.

Cuatro: Que no se ha hakeado la página.

Cuatro: Que les envíe el correo original desde donde se dio usuario para devolvérmelo.

Cuando desde ese correo hago esto, a mí no me llega ninguna contraseña ni me llega respuesta de Soporte

He enviado a Soporte: copia del DNI, copia del “avatar”, copia de los pagos efectuados por sistema PAYPAL en las páginas que tenía así como en las nuevas, adjuntando carta explicativa del tema.

Soporte de WordPress la respuesta que tiene es la misma que la primera vez que escribí: que se lo demuestre. Que envíe email desde donde se creó la página.

Añado que estas comunicaciones son en inglés porque WordPress como ya me especificó en una carta: “no da soporte si no es en inglés”.

Mientras ello ocurre:

1-No se me puede asociar (ya se intentó) nuevamente al blog de quien me asoció la primera vez como alenar, porque no me llega salvo para las páginas nuevas, no para las antiguas. Es decir; a este usuario no lo reconoce en mi email.

2- Las páginas que administraba estaban sometidas a moderación por mí; debiendo llegarme a mi correo. Ahora esas comunicaciones no llegan, pero existen comentarios que se aprueban y otros (hechos por mí y por conocidos míos) no. De esto deducimos que existe una SELECCIÓN de COMENTARIOS. Es decir, que hay alguien-que no soy yo- que los modera.

3- Un moderador español ha intervenido en el tema, aconsejándome qué hacer, (el envío de toda la documentación que os mencionaba) SIN EL MENOR RESULTADO.

Estos son los hechos.

Datos:

La Revista Alenarte que os cito, en su primera etapa tiene 89225 a día de la fecha.

Bitácora de Alena Collar, tiene a día de hoy 18661 visitantes.

Otras Lenguas Otros Paisajes tiene: a día de hoy 19112 visitantes.

Pero WordPress me dice que les demuestre que yo soy la dueña de esas páginas.

Feliz 2008

Diciembre 30, 2007

Feliz y próspero año 2008.

Abrazos.

Hasta pronto

Agosto 7, 2007

Por motivos ajenos a mi voluntad, Divergencias estará inactiva durante un tiempo indeterminado. Espero volver pronto.

Disfrutad y hasta pronto.

Divergencias tratará de ser una bitácora al uso, donde tendrán cabida tanto temas de interés general como marginal, discursos prosaicos y pragmáticos o esbozos líricos y filosóficos, la piel del ser humano o sus entrañas más afilidas.

Divergencias pretende ser un lugar donde haya cabida para todo y todos.

Espero que me acompañéis en este nuevo viaje.

Saludos y bienvenidos.