Bucle

I

Las alas que lloran por manos o cimientos

buscan un ataúd de cielo

prohibido por el peso de la sangre.

.

(El mundo es más sencillo sin las raíces

impuestas en la infancia)

 

II

Después del derrumbe y las heridas,

detrás del falso bronce que nos levanta

y el nuevo cristal donde se perfila el horizonte,

la apolínea realidad: nada.

 

(Las lágrimas abren el camino,

pero las cicatrices encogen el corazón)

 

III

El orgullo de unas nuevas alas

acerca la carne a los sueños,

ahogando los recuerdos de la caída

con la miel efímera de la satisfacción.

 

(Y las cenizas volverán a morderlo todo.

La esperanza como escape o vida)

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