¿Amor?

El miedo forja barrotes que se aceptan con promesas o mentiras que defiende la esperanza, con lágrimas obedientes a la desesperación, con el peso de los años, de las preguntas; con cobardía. Ateridos por las cosas sin borde, solitud o libertad, eligen el futuro con espinas más cercano, la comodidad de la rutina que desdibuja el horizonte y susurra una plenitud a medida.

Es también el miedo quien les hace añorar la celda, la asfixia, porque en ella encuentran un sexo que transciende, una mirada que consuela, la aceptación que los concilia con las almohadas. Olvidan que la felicidad no es consenso ni obligación ni meta, que las huellas de su camino no las marca la voluntad sino la huida, que su única elección ha sido renunciar, claudicar ante el miedo a cambio de un oasis prefabricado.

(Hastío. Detrás del orgullo, tu fragilidad, y detrás de ésta, mi decisión de alejarme…)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s