Zozobra

Esta apatía que mancha

hasta el último rincón

de todas las cosas donde se extingue el pulso.

Esta duda persistente que hace

de los cimientos un naufragio de ruinas.

Y este amor

que hunde a la memoria

en una confusión sin brújula.

 

Es el aislamiento

con sus manos enfermas de árbol

el que construye puertas torcidas

o caminos como grietas ahogados.

Es la soledad en su vientre

la que preña de dunas y lágrimas

cada mentira o esperanza

que permite seguir viviendo.

Promesas

No sabrás de las lágrimas cosidas a mis bolsillos

cuando te abrace para dejar que me defiendas

y creas que tus besos son los pasos

o el último refugio para mis heridas.

 

No sabrás de los suspiros por verme en tu mirada

cuando llene tus ojos con los míos

y sólo quede un nosotros efímero

que consumamos cuerpo contra cuerpo.

 

Después,

como vencidos por la marea,

llegará el olvido

y nuestras horas quedarán

agolpadas y confundidas

en el sumidero de cualquier sábana.

 

La rutina será la juez

y dirá si estas caricias que todavía nos queman

merecen un horizonte nuevo

o una muesca en la culata del revólver.