Mío

Esa luz inesperada que partió de tus labios

bañó mi pecho con una nueva infancia,

alegría y vértigo con los que tropiezo

cada vez que tus ojos me hacen más hermoso.

Me has dado un horizonte que no conocía,

recortado por el perfil de tu cuerpo,

un castillo y tus recuerdos sobre la nieve

para ayudarme a seguir tus pasos.

 

Todo parece nuevo en tu voz,

mi nombre mismo y el sutil nosotros,

aunque el mundo esté torcido por los años

y los posibles sean memoria atrapada por el ámbar.

Pero puedo desafiar las horas

sin miedo a la ausencia o el silencio

y deshojar a dentelladas la distancia,

si tus abrazos y sonrisa me esperan

al final del desierto que te dio forma.

 

No sé cuánto estarás a mi lado

ni si quiera si el futuro es ya una reliquia,

pero hoy quiero decir con la sangre en pie

que puedo llamarte mío.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s