Querido “votante de izquierdas”, dos puntos.

La abstención implica una serie de consecuencias difícilmente asumibles para alguien que se considera un votante de izquierdas:

  • Es un acto completamente inútil: más allá de en tu casa, tus redes sociales y amigos de la vida cotidiana, nadie se va a enterar de que lo tuyo es una pataleta, un puesahoranorespiro, de interpretar que tu desprecio por el voto es una lección moral al partido al que votaste con anterioridad y que te ha defraudado tanto.  “Votante de izquierdas”, de momento ya no eres votante. Ahora verás por qué tampoco de izquierdas.
  • Es equivalente a votar a la derecha: además de inútil, “votante de izquierdas que no votas”, es un acto que solo benificia a los partidos de derechas. Asúmelo, la intención de los actos no vale para nada, sino sus consecuencias. Así que ya tienes un punto en común con ellos, tu apoyo. Bueno, también una inestimable indignación y la dirección de la culpa bien apuntada para exculparte de todo.
  • Es un acto profundamente insolidario: tú que tan dolido estás porque no piensan en la gente que deberian defender, por solo pensar en ellos, “votante de izquierdas que no votas, pero respaldas a la derecha”, estás haciendo exactamente lo mismo. Y para eso caben dos opciones: desconoces los dos puntos anteriores y eres un inconsciente o, a pesar de eso, tu situación socioeconómica te permite ser un cínico para dar clases baratas de moral. En cualquiera de los dos casos, es actuar en contra de la clase trabajadora.

Pero no es una cuestión de razón, sino de ego, ¿verdad? Y cuando mandan las entrañas, el dolor, el miedo y la rabia, no existe crítica ni revisión ni búsqueda soluciones, solo acricitidad, el relato y la culpabilidad.

Seguirás entonces, querido “votante de izquierdas que no votas, pero respaldas a la derecha con tu inconscienca o cinismo”  dando carnés de izquierdas, levantando los puñitos en alto y mirando al pasado con esa nostalgia de lo bueno que creíste vivir, pero que el presente te ha mostrado como falso. Seguirás durmiendo con tu historia distorsionada, con unos valores que traicionas, pero bien cabreado y dejándole al mundo claro que llevas la razón. Mientras tanto, otros sufrirán las consecuencias por tanta falta de responsabilidad.

Y llegará tu acto final, el más infantil, mezquino y egoísta para cerrar la grotesca función: “Pues que aproveche lo votado”.

Borradores o abandonos

7/1/12

Cuando la monotonía descubra

la ausencia o el hueco detrás de la despedida,

cuando la calma susurre

el comienzo de unas nuevas lágrimas,

cuando la soledad y la sombra

te muerdan los ojos, el pecho, la vida,

mira hacia el sur.

9/4/2012

El silencio es una moneda de cambio amarga para todas las manos por las que pasa. No es una respuesta, sino la falta de argumentos o una bofetada sin guante.

25/5/2012

El mundo reducido a tres palabras. Tú como ofensa, en una boca cargada de navajas y en los dedos como rifles apuntando a los ojos. Tú. En la luz, la perfección incompleta El mundo reducido a tres palabras: yo y mío.

3/11/2012

No hay más libertad que aquella que sostienen mis manos sobre estos barrotes,

5/11/2012 – España

La historia es un eco para aquellos pueblos que no escuchan.

7/12/2012 – Arrepentimiento

En una sociedad donde se prima el orgullo para la negación de los defectos, el arrepentimiento es una acción impropia que denota debilidad, indignidad. No se admiten los errores porque sería claudicar frente al otro, la constatación de nuestra falibilidad, abrir la posibilidad al desprecio y al abandono.

6/8/2013

Aquí está mi esfuerzo, aquí mi vacío.

26/10/2013

Yo no busco un horizonte con perfil de hombre,

a penas un suspiro que me llene de sangre,

una mentira perfecta en la que extinguirme.

Aprendí que la verdad está en la cloacas,

envuelta por una esperanza hecha escombros

y toda raiz de alba calcinada por un espejo

que solo refleja a los que pierden y la encuentran.

Así son los cimientos de la existencia:

cada esperanza esconde una mentira,

cada mentira protege una verdad

y cada verdad evidencia un vacío.

Con las primeras se contruye el mundo,

con las segundas se destruye.

22/11/2013

La oscuridad llevaba días comiédole los ojos. Cada mordisco era un tenue e indefinido contorno de luz, eco o salpicadura, que volvía a desvanecerse mientras emergía el siguiente. La oscuridad no era una sombra uniforme, sino un ruido de colores extinguidos.

Y aquellas voces no dejaban de parlotear. Al principio fueron tan solo un murmullo, como el violín incansable que anuncia el silencio, una amenaza dormida. Pero aquel grito de trompeta las izó en la desesperación.

22/9/2014 – La memoria de las cosas

Las cosas recuerdan desapareciendo. Cada muesca, cada bollo, cada desgarrón, cuenta una historia encriptada en el silencio. Somos los seres humanos quienes arrancamos lágrimas al olvido cuando hacemos de la memoria palabra. Siempre la misma palabra.

2/12/2014

Nadie se queda a nuestro lado:

lo impiden las heridas y la muerte.

porque más allá de la soledad compartida,

de la desesperación entrelazada,

11/1/2015 – Blues

El azul es un color triste,

por eso el cielo llora,

por eso respiramos por las heridas

con el sabor de las cloacas en los ojos.

He fracasado.

31/3/2015 – Interferencias

A este lado de la herida

el miedo sigue arañando los ojos

y la sangre muerde confusa

las orillas quemadas de mi pecho.

Al fondo, una niebla de perfiles

se recorta con la esperanza,

pero las voces son amigas del viento

y sólo dejan ruinas adornando las promesas.

11/6/2015

La paz ha fracasado.

3/9/2015

La esperanza se agota, pero si no hay amor.

13/10/2015

Desde el trono efímero de la victoria

descansa el escudo

y lucen orgullosas las cicatrices que

de tan hondas

llevaron la sangre hasta la cima.

10/2/2016 – Eutanasia pactada

– Al igual que la sombra de las cosas depende de la hora del día, cuán grande es un ser humano, depende del momento en el que te lo encuentres – sentenció la serpiente ante un atónito Principito.

[…]

– ¿Entonces no te acuerdas ? ¡No es exactamente aquí!

– Me acuerdo, como tus cicatrices de la herida. Es el tiempo el que importa y hoy es el día.

– ¡Sí! ¡Sí! Efectivamente es el día, pero no es éste el lugar…

– No importa el lugar donde estás, sino en el que tropezaste.

– … Desde luego. Verás dónde comienza mi huella en la arena. No tienes más que esperarme. Estaré allí esta noche.

– ¿Tienes buen veneno? ¿Estás segura de no hacerme sufrir mucho tiempo?

– Desaparecer no duele, la vida sí.

– Ahora vete…  ¡me quiero bajar!

24/3/2016 – La tierra de Nod

I –

La sombra de Caín encharca

esta huída hacia

15/8/2016

El miedo es más fuerte que el dolor, porque siempre pesa más la causa que la consecuencia.

22/12/2017

Son las rodillas las que tienen memoria de la tierra, porque las lágrimas hacen olvidar a los ojos.

Im-Duinath

I

Antes de que la sombra de esta certeza cubriera con lágrimas mi futuro y el de todo lo verde que me rodea, las estrellas fueron la promesa que encendió la voluntad en nuestros ojos. Porque en aquel entonces, yo no estaba solo.

Ya nadie recuerda los primeros días, ni cómo la oscuridad y el tormento venidos del norte, acabaron de dar forma a nuestro corazón y rompieron el silencio del mundo. Demasiado se perdió entonces, pero aprendimos que no todo puede ser desesperanza, que vivir en la herida es perder dos veces, que basta con un exhausto hilo de alegría para volver a habitar en el coraje. Por eso elegimos el mar y nos enredamos en la luz del oeste. Por eso confiamos en el susurro de los árboles y en el valor de las palabras. Pero ese sólo fue el primero de nuestros grandes errores, la primera de las cegueras, la ingenuidad.

II

Quisimos buscar el horizonte en aquellos labios enfermos por la misma pregunta y sólo supimos memorizar cada centímetro de cicatriz o consuelo para demostrar que podíamos salvarnos. Así, las aristas del mundo parecieron cortar menos y al llegar la mañana, la esperanza dejó de ser una decepción aplazada para pisar tierra y dar frutos de bronce sobre la ruina desnuda.

El sol abrió pulso en la carne, liras y delfines desnudaron los sueños ya libres de arrepentimiento o alfileres. Regresó el brillo de las estrellas a nuestros ojos. Y creímos entonces que el arco de nuestra alegría todavía verdeaba en su ascenso, que los lazos forjados en la necesidad no se quebrarían cuando la duda acechara, que la deuda de los años no nos alcanzaría. Pero grietas y latidos ya estaban trenzados en nuestros corazones antes de que la derrota empezara a ordeñar las lágrimas.

En fila, indistinguibles, ordinales y tediosos, los días consumieron esperanzas e inocencia, mientras la confianza llenaba los huecos que iba dejando el silencio. Y en las esquinas de aquella soberbia que perfilaba la comisura de nuestra última sonrisa, crecía una oscuridad de crestas afiladas, sostenida por el miedo y el orgullo. Cuando las palabras regresaron, ya lo había hecho una tristeza de cobre y otoño inadvertido. De repente, cayeron todas las alas y la luz se redujo a los huesos. No hubo más que un aguijón y el peso de su sombra, de lo que pudimos haber evitado y ya no tiene remedio.

Las raíces del dolor son profundas y codician la mudez que después del llanto y el olvido queda en todas las cosas. Fue el más terrible de los miedos, el que nos hizo más isla, el que terminó de ensuciarme el corazón. Y de lo que fue un paraíso, quedó tan solo la memoria como una herida siempre reciente y la decepción, como brújula o esclavitud necesaria.

III

Hasta lo que me fue más querido dejó de enhebrar suspiros en la sangre, se extinguió sin dejar una brizna de nostalgia en la garganta. Aquello que un día fue horizonte y fuerza, ya sólo un recuerdo perfecto sin ruina. Las heridas se quedaron sin violines, llorar se hizo cada vez más difícil, y poco a poco, me encadené de nuevo a las cosas que adornan al mundo, lejos de mi abismo y de la llama que habría de terminar con vuestro sueño. Y me perdí entre los ríos, en el sur, donde alegría y libertad es lo mismo que estar solo, donde la sombra parece confundirse con los deseos. Aquí recuperé mis cadenas, dejé atrás mi nombre y pensé que la belleza, por un momento, no me abandonaría.

Nada supe de huellas distintas a las propias, de eco o reflejo del que no fuese dueño. Para mí, todo fue verde silencio y soledad. No hubo rumor alguno de vuestro esplendor, de traición o gloria asesinada. El bosque amortiguó las innumerables lágrimas, el regreso a la oscuridad de los primeros días. Pero mi camino también fue un deshielo de derrotas. Porque logré ser quien quise, pero tuve que ser quien pude.

Todo deleite acabó con la boca llena de tierra y la voluntad, que antes arrastrara sangre y huesos hasta la espuma, se desvaneció como un mediodía suspirado. El mundo se redujo a los imposibles y el arrepentimiento acabó por fatigar a la esperanza. Mi corazón giró entonces al oeste, en busca de la redención, pero mi tiempo ya había terminado.

IV

La noche todavía acunaba nanas en sus pechos cuando la tierra se estremeció y el amanecer dejó de ser una certeza. Una luz rasgó el cielo como una espiga terrible, desgranada, derramando miedo y justicia sobre todas las criaturas. Entonces, el mar retrocedió y se puso en pie. Todo fue desesperanza.

Siempre recién llegados, siempre a punto de marchar. Esta fugacidad que nos da el aliento, define nuestro vacío. Una y otra vez repetimos errores y alegrías olvidando que volveremos a ser cosas muertas, que después de tanto amor, de tanta luz, la nada es la única eternidad que merecemos.

No lo de siempre

Más allá de la reflexión, es necesaria la acción. Hay que cerrar un ciclo y empezar uno nuevo. Sí, las guerras intestinas han pasado factura, también los medios de comunicación prostituidos al mejor postor y las cloacas del estado. Pero más allá del contexto o la excusa no se puede soslayar que:

  • Los egos han contribuido a la desafección de la gente que tenía ilusión por un grupo de políticos que no buscaba el sillón o los galones de la batalla. No ha sido así, luego deben marcharse si les importa el proyecto o asumir la decadencia y la desaparición.
  • La unión de Podemos con IU no ha obtenido los resultados esperados. Unos no aceptan la radicalización con los comunistas, otros aborrecen la nueva izquierda más allá del puñito en alto. Refundación o separación.
  • La demagogia puntual y la condescendencia de la clase burguesa con conciencia social, no es suficiente para convencer al pueblo salvo que tengas detrás las siglas del PSOE. Hay que cambiar de discurso, porque no llega y/o no se entiende.
  • La sociedad no está preparada para una lucha a largo plazo. O se obtienen resultados inmediatos o, como se ha demostrado, la maquinaria del régimen del 78 hará que todo vuelva a su sitio: voto útil. Hay que aceptar que un país descendiente directo del fascismo y cuyas intituciones son herederas del mismo, va a elegir siempre lo malo conocido. Hablando en plata: a joderse. No vivimos para salvar a nadie.

Toca hacer algo, pero no lo de siempre.

El armadillo que se creía erizo

Primero hay una oportunidad, luego viene una traición”

No pudiste proteger a nadie. El silencio no te sirvió como escudo contra las lágrimas, sino como raíz para el orgullo que desprecia toda memoria. Y es que nadie habla desde la fragilidad, sino desde las almenas. Por eso el olvido dio paso a las dudas y la justicia se confundió con la hemorragia. Perdiste la inocencia, luego la misericordia. Y todo lo que debió debió ser lealtad, terminó en error.

Lo sucedido dejó de importar. Ya solo se escucha esa parte del recuerdo con la que las heridas parecen más pequeñas. Solo pesa lo que hace sangre, porque faltan cojones para admitir una esperanza. Pero las excusas se agotan y, tarde o temprano, todos acabaremos frente al espejo y nuestra vergüenza. Después el arrepentimiento y el reescribir la historia.

Herir o se herido desembocan en el mismo daño: la soledad. Por eso creíste ser un erizo y su dilema, cuando eras voluntad y digno armadillo.